Sábanas en cuarentena

Desde la monotonía, a vivirlo en solitario, en compañía de una lectura erótica o por medio de una pantalla, así es el sexo en época de pandemia

Un abrazo, una caricia, un apretón de manos y hasta un beso, se ha vuelto casi que un privilegio de otros tiempos. El Coronavirus lo cambió todo. En la casa, en el trabajo, en la calle y también en las relaciones sexuales. El más mínimo roce y el contacto físico con otras personas supone por ahora un riesgo ante el contagio del Covid-19 y son muchas las preguntas que surgen frente a cómo vivir la sexualidad y las relaciones de pareja en medio de la pandemia. ¿Cuál es la forma más segura de practicarlo? ¿Cambiará la vida en la intimidad de las sábanas?

Para Diana Fernández Saro, Sexóloga, Docente Experta en Terapia Sexual y de Pareja de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la AEPS, “el Coronavirus ha marcado un antes y un después en la amatoria mundial, porque las ideas sobre el virus y la muerte nos sobrevuelan y bloquean en mayor o menor medida los gestos cotidianos, empobreciendo la comunicación espontánea desde la ternura al placer. Los encuentros eróticos se enrarecen y los cuerpos ya no fluyen como antes”.

 ¿Qué se considera sexo seguro en estos tiempos?

De acuerdo con un informe publicado por el Departamento de Salud e Higiene Mental de Nueva York, el mejor compañero sexual en estos tiempos de pandemia es uno mismo. Sí, los expertos recomiendan tomar medidas de precaución y evitar al máximo el contacto con la otra persona. El Ministerio de Salud y Protección Social también coincide en esta recomendación y aconseja el autoerotismo como una opción: existen formas de obtener placer sexual que no implican contacto directo con otras personas.

Fernández Saro añade que “la masturbación es la más común de las formas de autoerotismo pero no tiene porqué ser más satisfactoria que una ducha, un automasaje o una buena lectura erótica. Se trata de hacer lo que nos apetezca, sin obligación”.

En el caso de las parejas que comparten el mismo techo la recomendación es tomar medidas estrictas de higiene durante el coito, el uso de preservativos (para prevenir enfermedades de transmisión sexual), lavarse las manos con agua y jabón —y los juguetes— antes y después durante al menos 20 segundos. Sin embargo, la guía neoyorkina señala que si alguno de los dos cree que ha estado expuesto al virus, “se deben evitar las relaciones sexuales y especialmente los besos”.

¿Y si no vivimos con nuestra pareja?

El informe realizado por el servicio sanitario de Nueva York enfatiza que “se debe evitar el contacto cercano, incluido el sexo, con cualquier persona que esté fuera del hogar”. Esto incluye a todas aquellas personas que se conocieron antes de entrar en cuarentena, las relaciones esporádicas y los que no viven en la misma casa.

¿Se debe reducir el sexo a una experiencia virtual para evitar el contagio?

Para las parejas que no conviven o aquellos que están solteros, las pantallas se han convertido en el cómplice ideal para dar rienda suelta al erotismo y al sexting. Para Fernández Saro, “los encuentros en la distancia mediante tecnologías pueden ser una buena opción cuando uno o ambos tiene el Coronavirus. También para aquellos que no convivan, quienes estén buscando nuevas relaciones o algo fortuito”.

Frente a esta práctica Marina Castro, sexóloga y terapeuta de pareja de la Asociación Española de Especialistas en Sexología (AEES), señala que “el sexo virtual nunca es comparado con el sexo presencial, en el sentido que el nivel de intimidad, de complicidad, el olor, el sabor, el tacto y la temperatura no se pueden recrear”, pero aconseja a quienes lo practiquen tomar las medidas de seguridad y la importancia de “que no se nos reconozca en los videos y fotos compartidas”.

El confinamiento ha generado un cambio en la mayoría de los hábitos y la tecnología ha jugado un rol importante en ello. Contrario a lo que se podría pensar, el uso de Apps de citas se ha incrementado durante la cuarentena a nivel mundial. Según datos recientes, el uso de Tinder ha sido de un 25 % más y en Match de casi un 35 %.

Y es que con el cierre de bares, gimnasios, restaurantes y sitios en donde habitualmente se relacionaba con otras personas, lo virtual parece ser el único punto de encuentro. Según la sexóloga Castro, después de la cuarentena “va a aumentar la práctica de conocer la gente a distancia y luego quedar para tener una cita”.

Sentir que debemos cohibirnos de algo tan inherente al sexo como el tacto y la cercanía por temor al contagio del Covid-19, puede que nos haga desearlo más o que disminuya el deseo por otras personas. O tal vez cuando salgamos de todo esto, lo hagamos más ávidos de piel y del contacto con el otro. Lo cierto es que será diferente para todos.

“Hay desde quien ya anticipa no tener sexo hasta pasado un año a quien se ha propuesto investigar nuevas fórmulas de relación. Es posible que surjan dificultades ante lo que se puede pedir ayuda profesional”, apunta la sexóloga Fernández Saro.

Las relaciones sexuales, como la convivencia y la vida social, cambió de un tajo con la llegada de un virus que encerró a buena parte del planeta. ¿Cómo será ese nuevo rol de socialización? Por lo pronto nadie se atreve a vaticinar qué vendrá. Lo único cierto, es que en estos tiempos de incertidumbre, el sexo virtual y en solitario se ha vuelto la práctica más segura.

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