Por Susana del Río Villar/ Doctora en Ciencias Políticas. Académica. Miembro del Comité de expertos de la Comisión Europea. Directora del grupo de trabajo Convención sobre el futuro de Europa. Profesora. @Su_delRio 

La Unión Europea está tomando decisiones trascendentales en un tiempo que requiere respuestas firmes y ágiles. Estas decisiones constituyen, en sí mismas, una auténtica decisión sobre lo que es y lo que hace la UE. Considero que la pandemia está funcionando como catalizador para acelerar el motor del modelo político europeo. 

En esta revolución política ordenada y avanzada, la UE debe tomar la gran decisión: más profundización política conjunta ahondando en su proceso de integración o mayor peso de la acción intergubernamental. Sin duda, más política ensamblada a más integración, es la decisión que debilitaría la opción de la renacionalización. El repliegue responsable de los intereses nacionales conllevaría más soberanía europea.

La Unión Europea está tomando decisiones comunes históricas. Un ejemplo claro es la creación del Plan de recuperación europeo y la vinculación del Marco Financiero Plurianual 2021-2027 al respeto y a la salvaguarda del Estado de derecho. Ambas contienen una tarea política integradora. El trabajo interinstitucional europeo está dando el paso a una política más elevada. Aun así, se debe tomar la gran decisión, sobre todo en el seno del Consejo Europeo, donde los jefes de Estado y de Gobierno deben continuar negociando a favor de más política común.

La UE es un win-win Estados-UE, UE-Estados. En eso consiste la supranacionalidad. Así funciona la democracia supranacional. En este marco, la UE no debe bajar la guardia ante los populismos y nacionalismos de todo tipo que intentan fracturar nuestro modelo político y social desde dentro. El Brexit es un ejemplo de lo que significa pertenecer a la UE y de las carencias que desencadena no tener un futuro europeo. 

Es una realidad que la UE como entidad, e identidad, institucional, intergubernamental, parlamentaria, democrática, de suma de Estados y de ciudadanos, está dando un paso sólido en su capacidad de formular una política vertebrada de manera conjunta. Creo que, aunque la UE realiza política consciente, responsable, todavía no es plenamente consciente de lo que está significando esta revolución política en la historia de la construcción europea.

En el análisis de la Unión Europea en el nuevo mundo de la globalización se debe tener presente el acuerdo de la UE con Mercosur, anunciado en la cumbre del G20 en Osaka, el 28 de junio de 2019. Todas las alianzas con América Latina abren una oportunidad de cooperación intercontinental relevante. Aquí debo señalar la gran ventaja que tiene mi país, España. Es un privilegio, como europeos, fortalecer aún más nuestro lazo con Latinoamérica y dar luz, en todos los niveles, al sello valioso de la lengua común: el español. Un idioma común conlleva una ventaja competitiva.

En el marco de la gran decisión europea hay que destacar la celebración de la Conferencia sobre el futuro de Europa. La Conferencia abre dos oportunidades: revitalizar el vínculo de la sociedad civil con el proyecto europeo y fortalecer su proceso de integración revisando el método de toma de decisión. En la Conferencia, las instituciones europeas deben ser la referencia. El Parlamento Europeo es la institución líder por naturaleza de este gran debate con los ciudadanos.

El debate, además de temas de actualidad, debería establecer un nivel con retos pendientes de fondo, de gran política. Este plano estaría enlazado directamente con la gran decisión de la Unión Europea. Aquí, debería ponerse sobre la mesa la posibilidad de convocar una nueva Convención, tal y como está recogido en el Artículo 48 del Tratado, apartado 3. La tercera Convención tendría en su trabajo, de nuevo, la misión de dar luz a la Constitución europea. Es fundamental que se tenga muy en cuenta que el avance de la integración europea está vinculado a la revisión y reforma de los Tratados.

La Unión Europea debe decidirse por ser más UE o por replegar su acción de integración, europea y europeísta, federal, dando paso a un mayor intergubernamentalismo. Creo que el camino que va a tomar es el de más integración. Sumando. El secreto está en saber conjugar las soberanías nacionales con la soberanía europea. En seguir fortaleciendo la política, y las políticas comunes, de gran calado. En crear tendencia. En responsabilidad y solidaridad. Estrategia, economía, gestión, comunicación y trabajo con marca UE. Las palabras mágicas son consenso, democracia, instituciones, valores, Parlamento, ciudadanos. Supranacionalidad, Estado de derecho y transversalidad. Integración y unión. Política. Equilibrio. Eso es la UE. La Unión Europea, debe seguir siendo valiente y tomar la gran decisión. 

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