El pronóstico a la fecha es que el crecimiento será de 8,5 %, pero el ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, no descarta que llegue a dos dígitos. Éxitos de días sin IVA, un buen síntoma. ¿Qué se puede esperar en 2022?

El gasto de los hogares ha sido clave para la reactivación. Días sin IVA, el mejor síntoma. Día Sin Iva en Barranquilla. Compras en Centros comerciales. Crédito: CEET Fotógrafo: VANEXA ROMERO

Hasta el ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo se declara sorprendido por el salto que ha dado el crecimiento económico del país en este 2021, luego de la contracción histórica de 6,8% del año anterior, cuando Colombia, como gran parte del mundo, prácticamente estuvo confinada por cuenta de la pandemia. 

A todos nos ha tomado por sorpresa el ritmo con el que avanza la reactivación del país, no solo a nosotros al interior del Ministerio, sino a los analistas en general, quienes han venido revisando al alza la proyección de crecimiento para este año, una vez empezaron a ver las señales de reactivación”, dice Restrepo.

Hasta hoy el pronóstico para el fin de año, con las cifras positivas que se están viendo, es un crecimiento de 8,5 % del Producto Interno Bruto (PIB). “Sin embargo –advierte Restrepo– creemos que existe la posibilidad de que llegue a los dos dígitos”.

«La Ley de Inversión Social ha tenido, y seguirá teniendo, aportes importantes en el desempeño de la economía colombiana».

Alternativa: ¿Cuáles fueron los factores internos y externos clave para llegar a la cifra histórica del 8, 5 % o más?

Hay seis factores que consideramos clave. El primero es el buen comportamiento de la demanda interna, jalonado por el consumo de los hogares que continúa avanzando a buena marcha. En efecto, en el primer semestre del año el consumo de los hogares se ubicó 5,9 % por encima del nivel observado en el mismo periodo de 2019. Esto también se refleja en el índice de confianza del consumidor que está en sus niveles más altos desde enero de 2020.

En segundo lugar, las exportaciones no mineras presentaron el mejor resultado en 12 años. A septiembre, las exportaciones de manufacturas y productos agropecuarios, alimentos y bebidas registraron un crecimiento, año corrido, de 23,9 %, lo cual refleja un dinamismo muy positivo que nos permite tener una canasta exportadora más diversificada. 

En tercer lugar, la recuperación de 5,2 millones de los 5,9 millones de empleos perdidos por la pandemia, equivalente a un 88,4 % de puestos de trabajo recuperados. Es un resultado mucho mejor que el de muchos de nuestros pares e incluso de economías avanzadas.

El cuarto factor es el esfuerzo implementado por el Gobierno nacional para garantizar los ingresos de las familias colombianas más vulnerables. Unido a eso, también estamos subsidiando el pago de la seguridad social, total o parcialmente, a los empleadores que generen nuevos empleos, con especial énfasis en los sectores de la población que más fueron golpeados por el desempleo, como los jóvenes y las mujeres. 

La mayor inversión también se refleja en el sólido avance en el plan de vacunación contra la covid-19, que es indispensable para seguir apalancando el proceso de reactivación.

El quinto factor es el ritmo de la reactivación de sectores que fueron golpeados fuertemente, no solo por la pandemia, sino también por las medidas restrictivas necesarias para evitar la propagación de la pandemia. Me refiero a la gran rama del comercio, la industria manufacturera y las actividades artísticas, que están aportando tanto a la recuperación del empleo como al crecimiento económico.

Por último, pero no menos importante, la política monetaria que adoptó la Junta Directiva del Banco de la República, que durante 12 meses mantuvo la tasa de interés en mínimos históricos, lo que favoreció el crecimiento del consumo privado y la inversión. Aunque desde septiembre se han llevado a cabo dos aumentos de la tasa de política en las últimas dos reuniones, la tasa de interés real sigue siendo expansiva, lo que permitirá seguir apalancando el dinamismo de la economía colombiana.

Gracias a la vacunación, el país volvió a viajar para hacer negocios y turismo.

Se logró ese crecimiento a pesar de la situación generada por el paro nacional. ¿Cuánto impulso del crecimiento se perdió por la parálisis en algunas regiones?

Sin duda, el paro tuvo un impacto adverso en el ritmo de crecimiento económico, y si no se hubiera materializado, el crecimiento hubiera sido quizá más alto. Ahora, yo creo que eso es agua que ya pasó debajo del puente, y tenemos que enfocarnos en el futuro del país. Por ejemplo, se puede observar en los datos de indicadores adelantados que ha publicado el Dane que en el Valle del Cauca, donde quizá el impacto de los bloqueos y cierres fue mayor que en otras regiones, ya se ven variaciones positivas en indicadores de comercio minorista e industria manufacturera frente a 2020, lo que indica que esta zona del país ya está recuperándose de los efectos del paro nacional. 

¿Qué tanto pudo haber influido la aprobación de la Ley de Inversión Social en el desempeño de la economía?

Esta ley ha tenido, y seguirá teniendo, aportes importantes en el desempeño de la economía colombiana. Para la muestra, dos botones: el primer día sin IVA registró ventas por un total de $9,8 billones, y el segundo $10,7 billones, cifras históricas que sin duda aportaron a la consolidación de la reactivación económica. Lo mejor de todo es que aún queda una jornada más, en temporadas como diciembre cuando el consumo es mayor. Estos resultados, con toda seguridad, contribuirán al crecimiento de este año. 

¿Sí han servido los estímulos para la creación de empleo?

Se han generado miles de puestos de trabajo, especialmente para jóvenes y mujeres, a través del incentivo a la generación de nuevos empleos, que es nuestra estrategia para recuperar los puestos de trabajo perdidos y generar nuevos. Hay medidas que ya están aportando a este propósito, como las que permiten que los departamentos, municipios y ciudades capitales dispongan de mayores recursos para invertirlos en proyectos que apuntalen el empleo, la actividad productiva, el consumo, entre otros. Estoy profundamente convencido de que la ley tendrá un impacto muy importante en el crecimiento total tanto de 2021 como en el del mediano plazo.

¿Qué sectores destacaría entre los que lograron recuperar el camino perdido en 2020 y darle un impulso a la economía nacional?

La gran rama del comercio, la industria manufacturera y las actividades artísticas serán las protagonistas este año. Estos sectores han sido los principales generadores de empleo. A septiembre, el comercio tuvo una participación del 17,4 % en la recuperación del empleo, seguido por la industria manufacturera con 12,9 % y las actividades artísticas con 11,5 %. Además, estas actividades son las que más contribuyeron al crecimiento económico del primer semestre del año. No podemos olvidar que la pandemia, junto con los cierres y bloqueos presentados en mayo y junio, golpeó particularmente a estos tres sectores económicos por un tiempo bastante considerable. Las exportaciones no tradicionales también están llamadas a ser protagonistas en el marco de la reactivación económica.

La economía del café ha tenido un buen año principalmente por la subida del dólar. 

Vuelvo al tema del desempleo. Según varios analistas, terminaría arriba del 13 %, unos tres puntos por encima del nivel de finales de 2019.

Estamos teniendo buenas noticias en varios frentes y eso nos llena de motivación, como lo he dicho, pero somos muy conscientes del camino que falta por recorrer. Si bien es cierto que la recuperación de empleos perdidos por cuenta de la pandemia ya está en el 88,4 %, superando el comportamiento de países como Chile, Brasil, España, Estados Unidos y Perú, tenemos que seguir fomentando las condiciones positivas que nos están permitiendo reactivarnos a este buen ritmo. Hay confianza en que los factores fundamentales de la economía, sumado a todo lo que he enumerado de la Ley de Inversión Social, contribuyan tanto a la recuperación de empleos formales como al aumento en los ingresos de las empresas y hogares colombianos, especialmente en aquellos más vulnerables.

¿Las proyecciones de 2022 cambiarán a partir de estos buenos datos de 2021? 

El 8,5 % que anunciamos es una proyección que supera lo que preveíamos a mediados de este año, cuando publicamos el Marco Fiscal de Mediano Plazo, en el cual considerábamos que la economía crecería 6 %. Todavía estamos analizando la evolución de varios indicadores líderes y a la expectativa de conocer nueva información para dar una cifra actualizada del crecimiento de 2022.

¿La incertidumbre electoral podría ser un freno?

Sobre las elecciones, considero que todavía falta un camino importante para tener claro qué sucederá, pero creo que si los candidatos se comprometen a continuar en el camino de consolidación de las finanzas públicas, reactivación económica y protección de las familias colombianas, no deberíamos ver situaciones que realmente puedan llegar a afectar el buen comportamiento de la economía.

¿Los problemas de suministros y el brote inflacionario internacional pueden tener un efecto en las cifras finales del año y en lo que pueda pasar en 2022? 

Hemos observado que estas presiones inflacionarias globales se han reflejado en aumentos en los costos de insumos, y explican una parte del repunte de la inflación a nivel local. Sin embargo, aquellas son transitorias, y no creemos que generen una afectación considerable sobre la actividad productiva en este año. No obstante, en nuestro escenario central contemplamos un balance de riesgos en el que están incluidos los posibles efectos de los mayores precios de los insumos, a los cuales estamos haciéndoles monitoreo constantemente.

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