En Buenaventura se respira fútbol, la mayoría de sus habitantes lo practican en escenarios polvorientos y bajo un sol inclemente, por algo este municipio vallecaucano ha sido cuna de grandes futbolistas profesionales, como Freddy Rincón, Adolfo ‘El tren’ Valencia, Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Marino Klinger, solo por mencionar algunos. Irónicamente esta ciudad no cuenta con un equipo profesional, el abandono estatal se percibe por todos lados. Gracias al apoyo de empresas privadas hoy en día hay una esperanza con Ventura F.C., un proyecto que empezó como escuela de fútbol pero que desde este año ya tiene licencia ante la Liga de Fútbol del Valle para competir en varias categorías.

En ese propósito se ha encaminado la Fundación Eticaverde, quien ha venido trabajando con la convicción de hacer realidad el sueño de esta población que ha tenido que soportar en su historia algunos fenómenos sociales que afectan el entorno familiar como la delincuencia juvenil, la drogadicción y la pobreza extrema.

este proyecto nace para fortalecer los talentos deportivos de niñas, niños y adolescentes y además como una posibilidad para que ellos, en su gran mayoría habitantes del barrio Nayita, tengan un espacio de formación donde esta disciplina se pueda alternar con una escuela de principios y valores

La iniciativa es liderada por Ventura Group, en cabeza de su presidente Álvaro Rodríguez Acosta, con el respaldo de la Fundación Etikaverde, la Cámara de Comercio de Buenaventura, otras compañías más y de personalidades como el exviceministro de Desarrollo Empresarial, Saúl Pineda, y el obispo de Buenaventura, Rubén Darío Jaramillo.

Según Tania Caicedo, directora regional de la Fundación Etikaverde, este proyecto nace para fortalecer los talentos deportivos de niñas, niños y adolescentes y además como una posibilidad para que ellos, en su gran mayoría habitantes del barrio Nayita, tengan un espacio de formación donde esta disciplina se pueda alternar con una escuela de principios y valores. A través de la utilización del tiempo libre tienen la posibilidad de combinar sus prácticas deportivas con talleres y charlas dirigidas por expertos y algunos pasantes de la Universidad del Valle, en donde también se involucra a todo el núcleo familiar, convirtiéndose ello en un instrumento de ayuda psicosocial.

Ventura F.C. cuenta con tres categorías competitivas Sub 13, Sub 15 y Primera C, esta última juega el Torneo Nacional de Primera C y el Torneo Regional de la Liga del Valle, Copa Telepacífico. Además el equipo tiene un ‘Semillero’, un grupo integrado por 70 niños y 30 niñas de edades entre 8 a 14 años, el cual tiene como propósito adelantar un proceso formativo tanto deportivo como social con los niños y adolescentes, en su mayoría del sector de Nayita y otro porcentaje del resto del Puerto. Con el tiempo varios chicos y según su desempeño pueden pasar a las categorías competitivas.

DEBUT Y TRIUNFO PARA VENTURA

Aunque el enfoque de este semillero no es tan competitivo, ellos participan en torneos municipales de la ciudad de Buenaventura y este año por primera vez jugaron el Torneo Nacional Copa Canteranos, que se disputó en la ciudad de Cali y donde se consagraron campeones.

Pese a que contaban con un número reducido de apenas 12 jugadores, el equipo dirigido por Estefany Paredes quedó invicto del torneo. Vencieron oncenos procedentes de Manizales, Meta, Popayán, Bogotá, Cali y Buenaventura.

Uno de los proyectos próximos de Ventura F.C. es abrir un semillero femenino dirigido a niñas de 6 a 13 años. De acuerdo con Cristofer Moreno Arias, director deportivo de Ventura F.C., la idea es poder brindarle la oportunidad a las niñas de mostrar todo el talento que tiene el fútbol femenino de Buenaventura. Además “En un futuro no muy lejano, nuestra meta es tener la ficha profesional de la primera B en la ciudad para que todos nuestros chicos puedan mostrar a nivel nacional e internacional ese talento innato de la gente bonaverense” afirma Moreno.

Compartir

Relacionados

Tres recomendaciones para disfrutar de cine en casa
Así fue la exposición del artista Sami AKL en Bogotá