120 vacunas están en proceso experimental. De ellas 11 cumplen la fase tres y más de 60 mil voluntarios en el mundo han recibido la dosis. De esta cifra, cuatro mil colombianos forman parte de estas pruebas finales que son la mayor esperanza del mundo para encontrar el camino de la inmunización contra el Covid-19

Carlos Arturo Álvarez es un hombre pausado. De palabra corta y concisa. Con tranquilidad analiza cada tema del que habla, especialmente cuando se refiere al Coronavirus. Ahí mide sus palabras y es cauto, quizás demasiado. Pero una palabra más puede llegar a generar gran expectativa y más cuando se trata de uno de los mayores expertos que tiene el país en el estudio de los virus. 

Su trabajo no es fácil. Por el contrario, sus opiniones, pueden cambiar la ruta que diseña periódicamente el alto Gobierno para enfrentar la pandemia.

Desde comienzos de marzo ocupa un puesto especial en la sala de crisis donde cada día toman asiento el presidente Iván Duque, el ministro de Salud, Fernando Ruiz, la directora del Instituto Nacional de Salud, Martha Ospina y un grupo de curtidos expertos en el manejo de pandemias. 

Álvarez es una autoridad en la materia. Lleva 26 años como médico y 20 como infectólogo y epidemiólogo. Más de la mitad de sus 50 años los ha dedicado al estudio. Colombia, Estados Unidos, Francia, han sido sus cuarteles para conocer más a fondo el comportamiento de los virus. De esa experiencia ha publicado más de 300 trabajos de investigación que le han valido el reconocimiento a nivel internacional.

Desde el pasado abril la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo nombró coordinador nacional de estudios sobre Covid-19. Le ha seguido los pasos al virus y lo primero que señala es que cada día trae su afán, pues el virus no ha dejado de sorprender a la comunidad científica y hoy la única gran verdad es que el autocuidado es por el momento la mejor manera de protegerse. 

Cuando se le pregunta sobre cómo va el proceso de las vacunas, sus respuestas son medidas. Casi que milimétricas. Es optimista, pero deja en claro que todavía falta un buen trecho por recorrer. En el camino a la fecha hay 120 investigaciones que se adelantan en el mundo. De esas, 11 están en la fase tres de experimentación. Mientras 20 más cumplen la segunda fase. Cada uno de estos trabajos espera con gran expectativa resultados que permitan encontrar una solución en la ciencia para enfrentar este virus que ha dejado en el camino muerte, aislamiento social y una economía en estado de cuidados intensivos. 

Las actuales vacunas que se están desarrollando contra el tiempo están hoy en la fase clínica que tiene tres pasos fundamentales. El primero, es probar qué tan segura es la vacuna y para ello se trabaja con grupos de voluntarios —casi todos ellos del servicio médico— que no sobrepasan las 50 personas. En la segunda fase se continúan ajustando los experimentos y se aumenta el número de voluntarios, por lo general se llega a las 500 personas. En este paso además se comienza a probar si la inmunización requiere de una, dos o tres dosis.

La fase tres, donde hoy están en proceso 11 estudios, es donde realmente se puede demostrar si la vacuna funciona. “Es la prueba de fuego. Se realiza en grupos de población que oscilan entre los 20.000 y 60.000 voluntarios que están en diferentes franjas de edades y de diferentes razas. Aquí se expone a la persona realmente al virus para determinar si con el paso de los días la dosis aplicada protege o no”, enfatiza Álvarez. 

Pero advierte que no necesariamente los estudios que están en la última fase son los que mejores resultados pueden llegar a tener y agrega que los que vienen en la fase dos pueden quizás tener mejores expectativas. Todo es cuestión del trabajo científico que se adelanta en descomunales jornadas que no dejan tiempo para que los más expertos científicos del mundo tengan una tregua. La humanidad requiere de su sapiencia y más ahora cuando en diferentes lugares del mundo, las medidas draconianas que se están tomando se parecen mucho a la primera fase de confinamiento que se inició a comienzos de marzo. Ahora se habla, incluso, que puede llegar a extenderse hasta mayo del próximo año. Una vida dentro de la nueva realidad: tapabocas, lavado de manos y distanciamiento social. Por ahora, la vacuna más efectiva para protegerse de un virus que mata sin importar clase social, país o religión. 

A la espera

El paso que hoy adelantan los científicos va a determinar el futuro de una posible vacuna con la que se pueda enfrentar el Coronavirus. Álvarez señala que la respuesta que esperan los investigadores es que las pruebas realizadas en la población permitan establecer si la vacuna realmente es protectora. “Una cosa es que la vacuna produzca respuesta inmune y otra que proteja. Lo primero, ya lo hemos visto en esos ensayos. Ahora, hay que esperar si protege”. 

Para lograr ese anhelado resultado, el especialista señala que en la actualidad hay más de 120 vacunas que están en fase uno y dos. Y 11 están en fase tres. Se calcula que entre dos a cuatro meses los científicos van a saber si realmente se cumple el pronóstico de que esos experimentos se conviertan en realidad y se logre corroborar que la vacuna protege. “Hacia mediados de noviembre vamos a conocer esos resultados”. 

De nuevo guarda prudencia y advierte: “no todas las 11 vacunas que están en esta última fase van a resultar exitosas. Algunas de ellas no van a cumplir con las expectativas. Aquí hay mucho en juego. Que la vacuna haya cumplido con muy buen pronóstico las dos primeras fases no significa que cuando se inmunice a gran escala, funcione. Ahí es donde hoy nos encontramos. Hay que esperar qué resultados se van a tener en los cerca de 60.000 voluntarios que fueron vacunados en diferentes partes del mundo”.

En Colombia, cuatro mil voluntarios están siendo observados por los equipos médicos para saber cómo evolucionan frente a las dosis que han recibido. La fase tres, no es otra cosa, que el seguro que va a garantizar qué porcentaje de protección va a ofrecer la vacuna. “No sabemos todavía los resultados de la fase tres. La experiencia nos ha enseñado que una vacuna no garantiza cien por ciento de protección. Estas tienen un rango de eficacia que va entre 50, 60, 80 o 90 por ciento”.

Así lo demuestran vacunas que hoy están disponibles en el mercado: la de la Hepatitis B tiene una eficacia del 80 %. La de la varicela es del 90 %. La de la influenza, que se aplica cada año, solo tiene una protección del 60 %. “Para el caso del Coronavirus la OMS ha puesto como meta que la vacuna tenga una eficacia al menos del 50 %. Es decir, por cada 10 personas vacunadas, cinco quedan protegidas”. 

Para Carlos Arturo Álvarez, si los estudios demuestran que la eficacia de la vacunas que hoy están en estado experimental es por debajo del 50 % lo mejor es continuar con el uso del tapabocas y con el lavado de manos. 

Producir vacunas no es una tarea fácil. Tan solo 10 enfermedades pueden ser prevenidas con vacunas. Ha habido grandes investigaciones para encontrar inmunización contra el paludismo o el Sida que mata a miles de personas a nivel mundial. A hoy no ha sido posible hallar la solución. Por eso, el optimismo de Álvarez es moderado. Todavía no se puede cantar victoria a pesar del enorme esfuerzo de los científicos y de los miles de millones de dólares invertidos en cada una de las investigaciones.

Bajo 70 grados

La otra pregunta que espera una pronta respuesta es si la vacuna protege, cuando empezará a aplicarse masivamente. Álvarez despeja las dudas: una vez que la vacuna cumpla con todos los parámetros de protección, viene un segundo proceso: la producción y el alistamiento para su aplicación. Pero en este proceso hay un tema que preocupa y que todavía no se ha podido resolver. Algunas de las vacunas que están en ensayo, en caso de que den los resultados esperados, van a necesitar que se puedan refrigerar a menos 70 grados. 

Hoy, los congeladores más potentes que produce la industria lo máximo de cadena de frío que producen son menos 20 grados. Es una tecnología que hoy no existe y será otro de los obstáculos que se tendrá que vencer. 

Si la ciencia y la tecnología logra superar todos estos impases, Álvarez señala que hay tres escenarios concretos para el uso de la vacuna. El más optimista es que esas 11 vacunas que están en fase tres funcionen y que tengan una eficacia por encima del 50 % de protección. 

Entonces se puede llegar a pensar que para el primer trimestre de 2021 se comience una vacunación masiva.

El segundo escenario, que es más realista, es que no todas las vacunas funcionen, que solo una tercera parte sean aptas, y su producción se logre en tiempos reales para comenzar a vacunar a partir del segundo trimestre del próximo año. 

Hay un tercer escenario que no se puede descartar. Es el menos optimista. Que ninguna de las 11 vacunas que están en fase tres funcionen. Habría que esperar qué pasa con las que hoy vienen en fase dos y eso en tiempos significa que habría que esperar para septiembre del próximo año poder iniciar la vacunación a nivel mundial. 

Por lo tanto, si bien las señales son de optimismo, todavía no hay una fecha real sobre en qué momento estarán listas las vacunas ni tampoco cuál sería la fecha en que se podría comenzar a vacunar. Para el experimentado doctor Carlos Arturo Álvarez, por lo pronto es mejor continuar en la fase actual: tapabocas, lavado de manos y distanciamiento social.

“Para el experimentado doctor Carlos Arturo Álvarez, por lo pronto es mejor continuar en la fase actual: tapabocas, lavado de manos y distanciamiento social”.

“Una cosa es que la vacuna produzca respuesta inmune y otra que proteja. Lo primero, ya lo hemos visto en esos ensayos. Ahora, hay que esperar si protege”.